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Comienza el Proyecto Orientación Parental de Magis Foundation


¡Entrada libre de costo!

Comenzando el sábado 25 de septiembre de 2010 
Cada sábado en Zona Desarrollo (Santurce). 
Favor de llamar al 787-724-5559 o 787-410-5443 para reservar su espacio. 
Horas disponibles:
                                   10:00AM; 11:00AM; 12:00PM; 1:00PM; 2:00PM










         
    



Usted, su Niño, y La Disciplina Positiva


Artículo de  S. Doescher y L. Burt Universidad del Estado de Oregon.
 Editado y adaptado por The Magis Foundation.


Los niños son por naturaleza curiosos y tienen un fuerte deseo de ser independientes. Pueden llegar más allá de las reglas y límites que los padres han trazado. Algunas veces los padres no están seguros de como responder a la conducta de los hijos. Pueden reaccionar con coraje, en vez de ser tiernos y firmes.

Una guía con cuidado ayudará a los niños a hacerse más responsables de su propia conducta. Esto a su tiempo guiará a los niños a desarrollar su confianza en sí mismos, su respeto propio, y la habilidad de resolver problemas.

 Agáchese y haga contacto visual

La Naturaleza de la Disciplina Positiva

Los padres que usan una disciplina positiva respetan, alimentan, y apoyan a sus hijos. Los niños se sienten con más libertad de compartir sus ideas y sentimientos, escoger opciones, y hacer preguntas.
Hay muchas técnicas de disciplina positiva que los padres pueden considerar. Algunas de éstas incluyen:


Ofrezca frases positivas-"Mira que bien estás cortando esas manzanas!"
Haga preguntas-"¿Qué debemos de hacer después?"
Use lenguaje corporal apropiado-mueva la cabeza, sonría, y mire directamente a los niños.
Baje su posición corporal-agáchese, hínquese, o siéntese al nivel de los niños.
Restructure el ambiente-quite objetos que inviten a una mala conducta.
Dirija la conducta-"Aquí está una esponja para poder limpiar la mesa."
Re-dirija la conducta-Marta bota la pelota de basketball alrededor del cuarto familiar. "Puedes botar tu pelota de basketball afuera en la banqueta."
Distracción-Guille rueda su triciclo en contra de los rosales. "Puedes venir con tu triciclo conmigo al buzón."
Brinde opciones-"Debemos de recoger primero los bloques azules o los amarillos?"
Anime los intentos positivos de los niños-Mientras sacude los muebles, Pedro mueve el sacudidor alrededor del cuarto. "Puedo ver que sacudiste el piano y las sillas. Se ven hermosas."
Demuestre conducta deseable--Los padres se lavan las manos con jabón y agua antes de cada comida, tanto como se lo piden a los hijos que lo hagan. Modele la conducta a seguir.
Ignore malas conductas-Alejandra hace caras chistosas mientras come su cena. Mamá y Papá no responden.
Ponga límites específicos- David continúa aventando los carritos. Papá le dice a David que guarde los carritos.
Tome un descanso-Papá tiene a David en descanso por varios minutos en una área que está segura y aburrida. Después Papá dirige a David a recoger los carritos e ir a jugar con ellos en una área de juego.




La disciplina negativa no es efectiva

La Naturaleza de la Disciplina Negativa

Algunos padres usan la disciplina negativa para controlar la conducta de sus hijos. Esto puede resultar en niños enojados y agresivos o que tengan una baja estima de sí mismos. Estrategias negativas incluyen:


Ordenes--"¡Vete allá y siéntate!"
Frases desagradables--"¡No toques eso!" o "¡No hagas eso!"
Frases de crítica--"¡Oh no, vas a tirar eso!"
Frases ofensivas--"¿Cuándo vas a aprender a estar listo para ir a la cama a tiempo?"
Frases amenazadoras--"¡Si no puedes comer bien ahora, vas a estar en un problema más grande de lo que piensas!"
Castigos irrazonables--"¡Vete a tu cuarto por todo el día!"
Coraje explosivo--Expresiones de sentimiento de coraje físicos y verbales

Recuerde: Si los padres no prestan atención cuando el niño hace algo bueno (como animar sus esfuerzos por ayudar) el niño buscará otras formas de obtener la atención, y usualmente terminará siendo de forma negativa, pues le es efectivo. 


Manejando el Enojo

Hay una variedad de maneras positivas para poder lidiar con el coraje y frustración. Algunos padres les dicen a sus hijos, "Necesito un momento para calmarme; estoy muy enojado ahora." Otros se calman contando hasta 10 o con salirse del cuarto por unos minutos. Algunos padres describen sus sentimientos a sus hijos para ayudarles a entender que es lo que les molesta de ellos.
¿Qué funciona mejor para usted? Los padres que pueden frenar el sentimiento de coraje hacia sus hijos son capaces de usar una técnica de disciplina positiva mejor.


Cuando los padres tienen mucho coraje pueden perder el control y lastimar a sus hijos en vez de disciplinarlos efectivamente. Deben tener mucho cuidado ya que los daños psicológicos y físicos pueden llegar a ser muy malos. Si ve que está perdiendo la paciencia tome un "break",  nunca se desquite con sus hijos.


Sumario


Los padres que usan técnicas de disciplina positivas creen en las habilidades de sus hijos y les comunican amor y respeto. Cuando los padres están dispuestos a observar a sus niños y responder en maneras que exhortan la conducta positiva, ayudan a sus niños a hacerse responsables por su propia conducta.
Esta publicación ha sido diseñada para ayudarle a:
  • Pensar en situaciones donde todos ganan y situaciones donde nadie gana
  • Considerar las estrategias positivas y/o negativas que usted usa con sus hijos
  • Entender sus propios sentimientos y conductas hacia sus hijos






Ánimo y Apoyo vs. Presión Parental





Todos los padres “empujan” a sus hijos aunque sea un poco, es parte de su trabajo. Empezando desde que ayudan al bebé a decir “mamá” o “papá” (hasta hacer que hablen) o ayudarlos a dar el primer paso (hasta hacer que caminen). 

Los padres presionan a sus hijos durante su desarrollo, para que sean educados, coman bien y sean obedientes. Ese tipo de presión es muy normal. Presionarlos un poco más para que den el 100% de esfuerzo tampoco es malo. Muchos padres premian a sus hijos por un buen comportamiento. Un examen con “A+” termina en la puerta del refrigerador, se les regala un juguete, etc. Premiar a los niños puede ser un buen incentivo que comunica que lo hicieron bien y que se repita.  
Los padres entonces los animan al asistir a sus eventos, ayudarlos en los proyectos o ayudarlos a practicar.El niño sobresale y los padres se sienten orgullosos.

La dinámica cambia cuando los padres se empiezan a identificar mucho con los logros de sus hijos. Dejan de apoyarlos o se enfadan cuando los hijos no logran una meta y se sienten avergonzados cuando sus hijos no alcanzan los estándares establecidos por los padres. 

Esto le crea estrés innecesario al niño y usualmente lleva  a que el niño desarrolle baja autoestima y una auto-imagen de inferioridad.  Crecen creyendo que nunca pueden ser lo suficientemente buenos para ganar el respeto y admiración de sus padres. Los hijos pueden hasta empezar a sentirse como porquería.

Estas situaciones se ven mucho en diferentes escalas. Por ejemplo, un niño de 8 a 10 años de edad trata de ayudar a sus padres con tareas del hogar. El niño no las hace tan bien como el padre (pues no tienen la práctica) y el padre les pide que dejen la tarea, que la hizo mal. 
Otro ejemplo, un adolescente en deportes en su escuela no gana un partido importante, y sus padres le echan la culpa o humillan por no lograr ganar.

Los padres en esos casos (cuando los hijos tienen logros) ven esos logros como suyos en vez de verlos como logros del hijo. Mientras más competencia requiera el logro, mas se intensifica esta dinámica. Invierten demasiado tiempo, emociones, dinero y presión en el hijo para lograr que triunfe el hijo.

De no lograrlo se sienten decepcionados por sus hijos. Ahí es que cruzan la línea entre apoyar a sus hijos y presión parental, cuando esta presión deja de beneficiar al hijo y se convierte en un objeto de enfoque del padre.

El resultado de esta constante presión se ve cuando los hijos desarrollan problemas emocionales, manifestados en una depresión (o intento de suicidio), ataques de ansiedad, migrañas, asma, pérdida de peso, bajas calificaciones académicas, baja tolerancia a la frustración, agresividad, bulimia y hasta uso o abuso de drogas y substancias controladas.

Se le recomienda a los padres a que tengan cuidado con su forma de comunicarse con sus hijos. Apóyenlos aunque no logren el primer lugar, animen su esfuerzo y enséñenles a aceptar la derrota con dignidad. Siéntanse orgullosos de sus hijos en todo, incluyendo sus virtudes y retos.

 ©2010 by The Magis Foundation